Los cepillos se fabrican en distintas formas: cortos, largos, anchos, angostos, con o sin mango, redondos, semiredondos, planos. En materialidades que van desde el plástico, madera, en cuanto a las cerdas hay de piel de animal, como cerdos, vacas y caballo. En la actualidad se fabrican en fibra sintética.

Para su limpieza se debe primero pasar un peine de cola, para retirar los cabellos que quedaron enredados, luego de debe lavar con agua y jabón y unas gotas de amoniacos, si el mango es de madera no introducirlo por completo, para después secarlo y colocarlo en el esterilizador.

.Cepillo plano: sus cerdas son de nylon redondeadas, se rellena con un colchón de aire. Se utiliza para desenredar, secar, dar masajes a la cabeza, su uso es diario.  El cepillo redondo,  tiene un núcleo hueco que permite que el aire fluya a través de él, permitiendo un secado del cabello por dentro y por fuera, acelerando  el tiempo.  Se utiliza cuando se quiere dar una pequeña curva en las puntas sin necesidad de un rizador.

.Metálicos: los cepillos metálicos tienen propiedades térmicas. Este material actúa como una especie de rulo caliente que crea rizos o brushing más duraderos. Hay que tener en cuenta que levantan temperatura y que hay que saber usarlos para no dañar el cabello pero, el cepillo ideal para utilizar con secador.

.Plásticos: Los cepillos con estructura plástica son los clásicos que se usan para peinar. En cuanto al cepillado, generan estática y aumentan el frizz por eso los de madera son más recomendables. Por otro lado son los más accesibles y económicos.

.Madera: Vienen en tres formatos. Los redondos para brushing, hay que tener en cuenta que la madera es un aislante y no retiene el calor. Ideal para aquellas que se secan el pelo todos los días y cuya intención es sólo peinar y dar forma con el cepillo. Además, una característica ideal de este tipo de cepillos, es que no generan estática ni frizz. Por eso, es la mejor opción para los cabellos finos y secos que tienden al frizz.